
En el corazón de la ciudad, corazón de México, la fiesta comenzó desde temprana hora.
El reloj apenas marcaba las diez de la mañana y en las inmediaciones de la Plaza de la Constitución ya había filas de gente en espera de encontrar un lugar privilegiado.
Hora y media más tarde los elementos de seguridad comenzaron a retirar las primeras vayas de la plancha.
“No nos queremos perder una cosa maravillosa que jamás la vamos a volver a vivir”, mencionó Gregoria Soto, turista de Baja California.
A las 4:30, 40 ancianos, representantes de los pueblos originarios, trasladaron a los espectadores a la época prehispánica.
Representaron el ritual del fuego nuevo, una costumbre arraigada en la tradición de nuestros ancestros que tenía como propósito dar paso a un ciclo de renovación y crecimiento.
“Sentimos que nuestro trabajo ya está concluido, nuestro trabajo era llegar a hacer esa caminata de energía como si fuera una serpiente, una ruta como le llamamos, la Ruta México, nos trae hasta aquí, trae esta energía para revitalizar el espacio”, indico un representante de los pueblos originarios.
Después de un par de horas de calma cayó la noche, se encendió la luminaria y el Zócalo se vistió de gala.
Mexicanos y extranjeros inundaron de alegría la Plaza de la Constitución. Ya en confianza se comenzaron a escuchar porras. Y hasta hubo quienes se atrevieron a mostrar sus mejores pasos de baile
A las diez de la noche "Kukulcan" se levantó sobre la Catedral para anunciar la llegada del Ángel de Independencia...
En ese momento artistas, acróbatas, bailarines y carros alegóricos tomaron el Zócalo para exaltar la variedad iconográfica de la cultura mexicana.
La muestra acrobática "El Árbol de la Vida" mostró la riqueza del arte mexicano.
Minutos después "El Coloso" un gigante de 20 metros de altura, inspirado en la Revolución, se levantó ante más de 60 mil personas para transmitir el espíritu insurgente.
Luego la atención se concentró en 24 acróbatas que realizaron una danza aérea que culminó con el nombre del anfitrión de la fiesta.
Un concierto de flamas iluminó al Palacio Nacional y anunció el Grito de Independencia.
El momento más emotivo fue cuando más de 16 mil detonaciones y un espectáculo multimedia iluminaron el firmamento. Dejando un recuerdo que perdurará en la memoria de México.
“Me pareció lo que yo esperaba, no lo voy a volver a vivir nunca, porque tienen que pasar otros 200 años para volver a ver algo así y es único este espectáculo, maravilloso. Yo pienso que todos hoy nos vamos con una gran alegría en el corazón”, dijo Paulino Lazo, habitante del Estado de México.
“Estuvo genial, yo soy colombiana, pero créeme que después de esto me siento súper mexicana, me encanto”, aseguró Diana Ramírez, turista colombiana.
Así fue como nuestra nación celebró los 200 años del inicio de la lucha de independencia.

Post a Comment